¿Quién me ha enseñado fotografía?

David Salcedo
© David Salcedo

En el año 2009 acabé de estudiar fotografía y sin saber por qué dejé de tomar fotos, eso sí, continuaba considerándome como fotógrafo.

Esa extraña situación continuó dándose durante dos años más.

Nunca he creído que fuera por falta de ganas, de eso siempre he andado sobrado, pero lo más probable es que fuera era el hecho de que ya no estaba en ninguna escuela, por lo que no tenía ninguna red de seguridad, ni nadie que me ayudara a poner las cosas en su lugar y mucho menos una motivación. Con el tiempo, cada vez que pensaba en coger la cámara, mi cabeza se llenaba de dudas y una idea punzaba mi cabeza: “Un fotógrafo que no hace fotos”.

Un día un pensamiento se apodero de mí: “Si no coges la cámara y haces una foto no vuelvas a llamarte fotógrafo”. Me di cuenta que si no me escuchaba y me hacía caso nunca más volvería a definirme como tal. Decidí hacerlo lo más rápido posible, pero ante esta medida otras tantas dudas de nuevo asaltaron mi cabeza: qué hacer, cómo hacerlo y dónde. Fui presto a leer el único libro fotográfico que por aquel entonces poseía, en él repasé todos los fotógrafos que a lo largo de la historia el autor había considerado los mejores en su campo y en su momento. De entre esos nombres me apunté los que más me habían gustado, tales como Eugene Atget, Diane Arbus, Ralph Gbson, Meatyeard o Bernard Plossu.

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© Bernard Plossu

Todos ellos tenían en común que la mayor parte de su obra fue hecha lejos de un estudio o plató fotográfico. En ese momento lo tuve claro. Esa misma tarde saldría a explorar mi barrio.

De esta forma volví estudiar, pero esta vez mi escuela* fue la propia calle. Aquí es donde he crecido como fotógrafo y he aprendido lecciones que no te enseñan en otro lugar, como sentirse libre con la cámara al hombro, como seguir tu propia intuición, como aprender a empatizar con la gente, como leer la luz y como prever situaciones, en definitiva la calle me ha enseñado a quién hacer una foto y a quién no… en fin cosas esenciales que solo se aprenden en la calle.

*Nota: Por muy importante que sea la práctica para avanzar como autor esta debe ir acompañada de un estudio profundo de la historia de la fotografía y sus autores. 

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© David Salcedo

 

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David Salcedo es profesor de fotoscool, la escuela de fotografía, cine y video en Murcia de La Cámara Roja y este fin de semana del 28 y 29 de mayo imparte el taller de Street Photo Now! en el que estudiaremos a los grandes de la foto callejera pero sobre todo, haremos muchas pero que muchas fotos ¿te animas?

 

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¿Quién me ha enseñado fotografía?

Enseñando a pescar

Hay 3 funciones básicas en una cámara para controlar la luz. A saber, la sensibilidad, la velocidad de obturación y el diafragma.

Con la sensibilidad o también vulgarmente conocida como ISO, ajustamos la capacidad de nuestro sensor a captar más o menos luz, amplificando la señal lumínica recibida en el sensor.

Con la velocidad de obturación, podemos capturar, modificar, alterar el movimiento de una imagen. Es decir, podemos congelar o darle vida a una imagen.

Con el diafragma, en cambio, incidimos en la profundidad de campo de nuestra imagen y con ello, tenemos la posibilidad de poner el acento en aquello en lo que queremos centrar nuestra atención.

Y asi, podemos enumerar cada una de las funciones de una cámara fotográfica.

Podemos escribir un manual de como hacer una buena fotografía. De como emplear los distintos mecanismos-botones-ruletas-diales que lleva una camarita réflex para conseguir una buena foto o, mejor aún, podemos buscarlo por internet y enterarnos de una vez por todas para que sirve el diafragma o la velocidad de obturación.

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© La Cámara Roja

Hay un proverbio chino que dice “Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida“. Y a mi personalmente me gusta. Es más creo que el chino que lo dijera por primera vez en su aldea, hace más de mil años sería un tipo bastante interesante. Seguro que nos caería bien.

Desde siempre he creído que las cuestiones técnicas y las definiciones se pueden aprender en cualquier sitio. Solo basta un poco de atención y un poco de tiempo para asimilarlo.

Pero la fotografía no se trata solo de habilidades técnicas.

Reducir la fotografía a saber como funcionan los mecanismos de una cámara sería lo mismo que decir que el arte de ser un buen escritor se limita a saber emplear correctamente las reglas gramaticales de una lengua. No creo que nadie pueda pensar esto y tener más de dos dedos de frente.

Y es que el aprendizaje no debe ser solo de números y definiciones. El aprendizaje tiene que ir más allá. Debemos aprender a ver. A comprender. A hacer. A Sentir. A expresar.

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© La Cámara Roja
© La Cámara Roja

Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestrodice otro proverbio chino. Y es que los chinos lo tienen claro. Y nosotros también.

En La Cámara Roja, esperamos que nos superéis y que os convirtáis en grandes fotógrafos y fotógrafas. Entendiendo como grandes, aquellos que podáis utilizar vuestra cámara para expresar, imaginar, comunicar, sentir y hacer sentir vuestro propio punto de vista. Esa es una de las grandezas de este medio: su capacidad para canalizar vuestro interior y aquello que veis para plasmarlo en un trozo de papel.

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© La Cámara Roja
© La Cámara Roja

Nosotros enseñamos todas las definiciones y funciones que hagan falta para que aprendáis a usar vuestra cámara de fotos. Pero también os enseñamos otras cosas. A ver, a mirar. A escuchar, a oír. Os enseñamos a que comprendáis que vuestra cámara es tan sólo una herramienta. Que la verdadera cámara está en vuestras cabezas, en vuestros ojos o dentro de vosotros.

Os enseñamos muchas cosas y pocas VERDADES. El tiempo ya se encarga de desmontarlas.

Salud, ánimo y cariño.

Nuevo Taller de Iniciación a la Fotografía en La Cámara Roja el próximo 10 de noviembre en Murcia.

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